Durante tres jornadas estudiantes de colegios y universidades asumieron el rol de representantes de diferentes países y simularon el funcionamiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU) mediante el análisis y la formulación de propuestas de solución a problemas globales

En un aula de la U.C.B. se organiza la lista de oradores

Por Jean Paul Guzmán

¿Se imagina usted a un joven como máximo representante de potencias mundiales como Estados Unidos, China o Alemania? ¿O a un estudiante que toma la bandera de un país del Tercer Mundo para plantear demandas inatendidas en el contexto internacional? Quizás una u otra situación puedan parecer inverosímiles, pero mediante un modelo de simulación se convierten en escenarios reales donde se discuten  fórmulas de solución al siempre inquietante presente del planeta.

Ese escenario tiene un nombre, Pazmun. ¿De qué se trata? El Pazum es una iniciativa educativa y cultural de la ONU que consiste en simular el funcionamiento de esta entidad con la participación de universitarios y colegiales de prepromoción y promoción, quienes asumen la representación de países miembros del organismo para  analizar conflictos  y resolverlos mediante las herramientas del debate, el diálogo y el consenso.

El Pazum correspondiente a este año, en su decimotercera versión,  se llevó a cabo entre el 24 y el 26 de julio en ambientes de la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.) “San Pablo” Sede La Paz, al igual que las doce versiones anteriores, lo que confirma a esta universidad como un aliado estratégico de la ONU.

Un elemento singular del Pazum es que se trata de un evento en el que el eje de la organización está a cargo de alumnos de las Carreras de Derecho y Ciencias Políticas, lo que otorga un enfoque fresco, juvenil y empático con los estudiantes de diferentes colegios y universidades que participan en él. Los jóvenes intervienen en el comité organizador, en el  logístico y en los debates, entre otras áreas.

Esa febril actividad cuenta con el apoyo de las autoridades académicas de la U.C.B., la dirección de las Carreras de Derecho y Ciencias Políticas, la representación de la ONU en Bolivia, el  Centro de Información de Naciones Unidas y la Asociación de Naciones Unidas de Bolivia.

Desarrollo

Amanda Arrularde, alumna de la Carrera de Ciencias Políticas y exlíder del Centro de Estudiantes de esa carrera, tuvo un papel clave en la organización del Pazmun  2025 al ser parte de la Secretaría General del evento, es decir la máxima instancia de autoridad, tal como ocurre en la ONU.

Ella cuenta que el Pazum “es el más grande de su clase a nivel universitario en todo el país, y en la versión 2025 contó con la participación de 270 personas (sin contar al equipo logístico) y 14 foros de debate. El Pazmun es un evento que se organiza entre 10 alumnos divididos igualmente entre estudiantes de Ciencias Políticas y de Derecho. Las cinco secretarías del evento (General, Académica, Administrativa, Organizativa y Derecho y Relaciones Públicas) cuentan con un estudiante de cada carrera”.

Bajo esa logística, aulas y auditorios de la U.C.B. simularon el ambiente del Salón de la Asamblea General de la ONU en Nueva York y otros espacios donde operan comisiones especializadas, donde se asignó a los estudiantes la representación de diferentes países con el fin de que defiendan y argumenten sus intereses. El nombrado para representar a Venezuela, por ejemplo, tenía que cumplir el papel del embajador de ese país en la ONU para responder a los cuestionamientos sobre el régimen autocrático de Nicolás Maduro, la situación de los presos políticos y las limitaciones a la libertad.

Quienes representaron a China, en otro caso, tuvieron que responder a cuestiones vinculadas al papel de hegemonía mundial que quiere asumir ese país, en cuestionadas alianzas con países como Rusia e Irán; mientras la representación de Palestina denunció las matanzas colectivas que se ejecutan hoy en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania por las fuerzas militares israelíes. Y, como en esos casos, otros temas complejos que fueron debatidos en un ambiente democrático dirigido a aprender a articular consensos, salidas y equilibrios.

Alurralde cree que ese ambiente convierte al Pazmun en “uno de los eventos más lindos e importantes que tiene nuestra universidad”. Y argumenta: “No solo nos abrimos a personas, sobre todo jóvenes escolares, de los nueve departamentos del país, sino que fomentamos el diálogo, el debate, la empatía, el conocimiento de las coyunturas nacional e internacionales, damos una voz a los jóvenes y buscamos soluciones reales a problemas reales”.

Perspectivas

Para el director de la Carrera de Derecho, Carlos Cordero, el Pazmun “es una experiencia enormemente positiva para todas las instituciones y personas participantes”, ya que en él intervienen “más de 500 personas entre jóvenes que debaten temas de diplomacia y relaciones internacionales, personal de apoyo y servicios diversos. Para la U.C.B. ser anfitrión por 12 años consecutivos se ha convertido en una tradición de servicio y apertura de la universidad a jóvenes estudiantes de colegio y estudiantes universitarios de las Carreras de Derecho y Ciencias Políticas de la U.C.B.”.

Cordero está convencido de que “para los jóvenes bachilleres que participan del Pazmun es una experiencia inolvidable pues interactúan por primera vez con el ambiente universitario y con los problemas sociales y políticos de los Estados modernos. El Pazmun es un juego de roles altamente estimulante para debatir temas de actualidad que aquejan a los Estados y para elegir, luego, una carrera universitaria y profesional en Ciencias Sociales, Comunicación, Jurídicas o Políticas”.

Una de las participantes del evento fue Marlene Cuevas, a quien se le asignó el papel de delegada de Venezuela para el Foro 5 de la Asamblea General: Asuntos Sociales, Humanitarios y Culturales. Cuevas considera que   la actividad “fue profundamente enriquecedora”. “Al ser mi primera participación en un Modelo de Naciones Unidas, fue una oportunidad para salir de mi zona de confort, expresarme en público, organizar ideas y trabajar bajo presión. Más allá de lo académico, me llevo seguridad, vínculos nuevos y la satisfacción de haberme adaptado a una dinámica nueva, obteniendo incluso una Mención Verbal, lo cual fue un estímulo inesperado pero muy significativo en esta primera experiencia”, complementa.

Como un aspecto a mejorar el en futuro, Cuevas cree que “podrían reforzarse los espacios de orientación previa. Si bien hubo dos sesiones formativas, una explicación más clara sobre ciertos términos técnicos o formatos específicos, como la redacción diplomática, habría ayudado a que quienes participábamos por primera vez nos sintiéramos más seguros desde el inicio”.

Sobre el futuro del evento, el director de la Carrera de Ciencias Políticas expresó que se aspira a que otras sedes de la U.C.B. puedan realizar esta experiencia en sus propias ciudades, “ampliando de esta manera el apoyo de la U.C.B. a las nuevas generaciones de estudiantes de Bolivia”, ya que el Pazmun “es la confirmación de la vocación de la U.C.B. de servir y trabajar por una cultura de paz, de diálogo y fraternidad entre los jóvenes y ciudadanos de Bolivia y el mundo”.  

Balance

La participante Marlene Cuevas se declaró “sorprendida gratamente” por  “el nivel de compromiso, tanto de quienes participaban por primera vez en un Pazmun como de quienes ya tenían experiencia. Hubo una gran disposición a escuchar, construir ideas en conjunto y mantener el respeto incluso en los momentos más tensos del debate. Se generó un ambiente en el que se podía participar sin temor a equivocarse, a pesar de la competitividad, lo cual, para mí, como primeriza en este tipo de actividades, fue fundamental para animarme a intervenir con confianza”.

Ese criterio sintoniza con el de  Amanda Alurralde, para quien el Pazmun 2025 fue “un éxito” que “demuestra la capacidad que tenemos los jóvenes de organizar eventos por y para nosotros, así como la importancia de nuestras voces ante la coyuntura actual”. El Pazmun, concluyó, “es más que sólo un evento grande, es un evento de promoción académica, de conocimiento, especial para estrechar vínculos entre personas de diferentes lugares del país, todos con intereses similares”.