La Certificación ISO NB 9001:201 que acaba de ser obtenida por la Biblioteca de Sede La Paz es un nuevo logro de la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.), líder en el fértil mundo del manejo bibliográfico del conocimiento

Por: Jean Paul Guzmán
Leído a secas, el código NB 9001:201 parece un número cualquiera, la clave de una inexpugnable caja fuerte e incluso un enigma que invita a ser descifrado. Si a él se agrega el término Certificación ISO, el nuevo vocablo parece aún más complejo, especialmente si no se domina la terminología especializada, de la que pueden jactarse los expertos. Pero llevada a frases simples, la Certificación ISO NB 9001:201 significa algo muy claro: el aval comprobado de que se cuenta con un sistema de gestión de calidad.
Esto es lo que acaba de lograr la Biblioteca de Sede La Paz, la Certificación ISO NB 9001:201, entregada por el Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca) tras un proceso que no implica el acto administrativo de “certificar”, sino en la evidencia de que la biblioteca es una entidad con una concepción de eficiencia en el trabajo que nace en sus raíces y se multiplica en sus frutos.
La directora de la Biblioteca Central de la U.C.B., Andrea Ballivián, profundiza en ese concepto y explica que no solo se logró “certificar la biblioteca”, sino demostrar “una transformación cultural que instauró una mentalidad de calidad, eficiencia y mejora constante en cada rincón de la biblioteca, con el usuario como máxima prioridad”.
¿Qué deja la Certificación ISO NB 9001:201?, se consulta a Ballivián, quien responde: “Este logro posiciona a la Biblioteca de la UCB La Paz como un referente de excelencia en el ámbito bibliotecario”.

El escritor español Arturo Pérez-Reverte dice que “una biblioteca no es un conjunto de libros leídos, sino una compañía, un refugio y un proyecto de vida”. La Biblioteca de Sede La Paz hace carne de esa filosofía y, en el terreno práctico, la NB 9001:201 lo certifica al comprobar que cuenta con un sistema de gestión de calidad en cuatro campos: procesos confiables y eficientes, usuarios en el centro de su atención, mejoras continuas y calidad uniforme.
El primero significa que la biblioteca ofrece menos tiempo de espera, menos errores y servicios más rápidos y predecibles. El segundo implica que cualquier queja, sugerencia y necesidad del usuario es registrada y analizada formalmente, ya que todo su andamiaje está orientado a servir mejor al cliente. El tercero expresa que existe un proceso de permanente para planificar mejoras, implementar cambios y medirlos, y ajustar lo que sea necesario. Y el último, que cuenta con procesos estandarizados.
Recibir la Certificación ISO NB 9001:201 implica no solo un orgullo para la U.C.B., sino una larga lista de obligaciones para su biblioteca. En este campo, Ballivián destaca un conjunto de compromisos: con la calidad consistente y la mejora continua; con el usuario y sus necesidades; con el liderazgo y la participación del personal; con la evidencia y la toma de decisiones informadas; y con la auditoría y la verificación externa periódica.
Como antecedente del tema, la directora recuerda que “la Biblioteca Central ya fue certificada 5 veces con esta NB (norma boliviana). La diferencia es que en este año se incluyó a las dos bibliotecas especializadas de Sede La Paz, Biblioteca de Diseño Gráfico y Biblioteca de Arquitectura. Teniendo nuestras 3 bibliotecas certificadas”.

A la pregunta de cuántas bibliotecas del país tienen Certificación ISO, la respuesta es simple y concluyente: “Somos la única biblioteca del país certificada con la ISO 9001:2015”.
Con ese prestigio en el ámbito bibliotecario, la certificación “nos eleva como organización de excelencia y que piensa en los usuarios”, dice Ballivián, y agrega que “esto es muy importante para consolidar el compromiso del personal hacia la comunidad pero también para posicionarnos internacionalmente”, y pone como ejemplo que durante lo que va del 2025 se ha compartido la experiencia a nivel latinoamericano, y se lo seguirá haciendo.
Respecto a los planes para enriquecer el patrimonio bibliográfico y prestar nuevos y mejores servicios, menciona “la mejora en la comunicación con docentes y directores a la hora de adquirir nuevo material”, la ampliación de la la digitalización de material bibliográfico de acceso abierto, y el fortalecimiento de los repositorios, tanto de producción intelectual de la U.C.B. como de revistas.
A esas tareas se suman dos planes: el proyecto piloto de repositorio de teología y religión de la Red Oducal , que incluye a la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Pontificia Universidad Católica del Perú; y la implementación de una gestión de datos de investigación, que significa apoyo y visualización a la investigación.
Ballivián resume todo lo dicho en una frase que expresa su satisfacción como directora de la biblioteca, satisfacción que es la misma de la U.C.B. en su conjunto: “En conclusión, la certificación ISO no es un cuadro para colgar en la pared. Es la garantía de un compromiso activo con la calidad. Para el usuario común, se traduce en una experiencia de uso más fluida, satisfactoria y libre de complicaciones. Es la diferencia entre usar una biblioteca y confiar en ella”.