Junto con la graduación de sus alumnos titulados, la entrega de reconocimientos a los docentes que se distinguieron por su excelencia académica es uno de los actos universitarios en los que predominan las sonrisas y la satisfacción entre los asistentes. Y no es para menos, porque lograr la meta por la que se trabajó con una mezcla de persistencia, dedicación y esfuerzo solo puede provocar un sentimiento de reposo, en el que se contempla con alegría el logro de lo que en algún momento quizás parecía imposible.
Esas emociones se cristalizaron este jueves 3 de abril en un acto especial en el que la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.) “San Pablo” Sede La Paz reconoció la excelencia académica de docentes que, en el proceso de evaluación correspondiente al segundo semestre de 2024, alcanzaron una calificación de más de 90 sobre 100, otorgada principalmente por sus estudiantes
En el acto que se realizó en el último piso del Bloque D de la U.C.B. las expresiones de satisfacción eran evidentes no solo en los 185 profesores que alcanzaron la excelencia, sino en sus familiares y amigos, quienes con una flor o una sonrisa cordial comunicaban su felicitación y añadían un abrazo cómplice por el logro.
La ceremonia fue presidida por la rectora de Sede La Paz, Ximena Peres Arenas; a la que acompañaban la directora académica, Yolanda Ferreira Arza; y el director de la Pastoral, padre Armando Sejas.
La primera autoridad en hacer uso de la palabra fue la directora académica, quien explicó que para en el proceso de selección se tomaron en cuenta 880 paralelos con 503 docentes evaluados.

Los 185 docentes que alcanzaron una calificación de más de 90 sobre 100 representan al 37% del total. El porcentaje de participación estudiantil, explicó Ferreira, llegó al 67%, “que no es el óptimo pero sí alto”.
La directora académica de Sede destacó que es “una satisfacción estar frente a docentes que no solamente enseñan, sino inspiran”, y añadió que en el semestre en curso (primero de 2025) la U.C.B. enfocará la capacitación de sus profesores en inteligencia artificial “con ética y responsabilidad”, como respuesta a los desafíos que plantean las innovaciones.
“Hay que enseñar con conocimiento, pero también con el corazón”, destacó.
En representación de los docentes de tiempo horario habló el profesor con mejor puntuación en esta categoría, Richard Quisbert, quien subrayó que el reconocimiento es recibido “con humildad y gratitud”, y se constituye en un motivador a “seguir trabajando en pro de la excelencia académica”.

“Cada uno tiene cualidades, porque excelencia es sinónimo de alta calidad, pero también de alta bondad”, complementó, para cerrar con el apunte de que la U.C.B. y sus docentes buscan profesionales exitosos, “pero con valores”.
A nombre de los galardonados en la categoría de profesores de tiempo completo, Javier Von Borries describió las principales características que distinguen a los docentes de la U.C.B., entre las que mencionó “amar su profesión y transmitir esa pasión”, fomentar la investigación, enseñar habilidades cruciales para la vida, innovar, y generar un entorno de comprensión y tolerancia con empatía y comunicación.

Von Borries resaltó que la motivación mayor de los docentes también apunta a un sólido proceso educativo que tiene la obligación de formar el capital humano destinado a luchar contra la pobreza y reducir las desigualdades.
En el cierre del acto que también fue transmitido por las redes sociales de la U.C.B., la rectora Ximena Peres expresó que los docentes son una piedra fundamental en la institución y puntualizó que la excelencia académica “trasciende las aulas” para impactar en los estudiantes que se forman con un esfuerzo de estudio y trabajo diario.

Peres hizo notar que la U.C.B. no solo reconoce la excelencia académica de sus docentes, sino el compromiso con la educación de calidad y con la formación integral de los estudiantes, principios que distinguen a una universidad católica en el conjunto del sistema académico nacional.
Sus palabras recibieron un cerrado aplauso de los asistentes al acto, que tras su conclusión permitió el feliz encuentro de los profesores de excelencia académica con quienes los acompañaron en un momento inolvidable de su carrera y de su presencia en la comunidad universitaria.