La Paz, mayo de 2026. En un esfuerzo conjunto por promover la sostenibilidad y fortalecer la conciencia socioambiental, UNITAS, el Centro de Investigación en Educación y Psicopedagogía “Zona de Aprendizaje” (CIEP ZonA) de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo” y la Red Eclesial Panamazónica REPAM Bolivia llevaron adelante el proyecto de Investigación + Desarrollo: “El desafío de la conversión ecológica: diagnóstico y propuesta socioeducativa en El Alto y Sucre”, iniciativa registrada en la Cátedra Nazaria Ignacia “Querida Amazonía”, según explicó la docente investigadora Karina García-Riveros.

El proyecto consolidó un valioso itinerario de trabajo colaborativo junto a comunidades eclesiales, jóvenes catequistas y maestros de la Diócesis de El Alto y la Arquidiócesis de Sucre. A través de un proceso continuo de reflexión-acción, se estructuraron tres ejes fundamentales para orientar la acción de la Iglesia en torno al cuidado de la Casa Común.

El primer eje, denominado Ámbitos de reflexión, plantea la necesidad de conectar tres dimensiones esenciales: las ciudades, la Amazonía y la interrelación entre ambas. Comprender este vínculo resulta clave para ampliar la mirada sobre el cambio climático, entender las realidades locales y fortalecer la conciencia sobre la importancia de la Amazonía para la sostenibilidad urbana, pese a la distancia geográfica.

El segundo eje, Proceso de discernimiento, propone un itinerario de cinco momentos clave para vivir una verdadera conversión ecológica. Estos fueron categorizados y validados en la práctica: reconocer la interconexión, asumir la responsabilidad, decidir cambiar hábitos y estilos de vida, fomentar la comunión y movilizarse desde la compasión.

Como tercer eje, la investigación desarrolló la Guía Metodológica para Animar la Conversión Ecológica Personal, Familiar y Comunitaria, una propuesta socioeducativa con enfoque psicopedagógico basada en la Zona de Desarrollo Próximo de Lev Vigotsky. La guía invita a iniciar un proceso de discernimiento a partir del reconocimiento de la realidad socioambiental local.

El recorrido metodológico se estructura en cinco módulos. El primero aborda la realidad socioambiental local; el segundo se centra en el cambio climático y permite identificar la responsabilidad individual a partir de la huella de carbono personal. El tercer módulo, dedicado a la biodiversidad, busca fortalecer el reconocimiento de la fauna y flora de los distintos pisos ecológicos del país. Posteriormente, el cuarto módulo profundiza en la Amazonía y su relevancia como “pulmón de la humanidad”. Finalmente, el quinto módulo, Interconexión Ciudad y Amazonía, visibiliza la relación bidireccional entre ambos territorios, mostrando cómo fenómenos como los “ríos voladores” y los hábitos consumistas urbanos afectan esta interdependencia sistémica.

La validación teórica y práctica del proyecto reunió a expertos nacionales de los ámbitos académico y eclesial pertenecientes a la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), la Conferencia Boliviana de Religiosas y Religiosos (CBR), la Universidad Católica Boliviana y la Red ODUCAL – Pensamiento Social Cristiano.

En el trabajo de campo, la experiencia se enriqueció gracias al diálogo entre jóvenes catequistas, maestras y maestros de colegios con comunidades del Altiplano Norte, El Alto, Sucre PASCAR y, en La Paz, con Fe y Alegría. Este proceso permitió conocer, desde la mirada de jóvenes y adultos, diversas problemáticas ambientales locales, entre ellas la situación de los ríos Seke y Seco en El Alto y del río Kirpinchaka en Sucre.

Asimismo, se identificaron focos de contaminación barrial, el consumo excesivo de plásticos, la calidad del aire y de los suelos andinos y vallunos, contrastándolos con las percepciones sobre la Amazonía y el compromiso comunitario de adoptar hábitos sostenibles.

Con los resultados ya consolidados, las tres instituciones aliadas se preparan para el lanzamiento oficial de la guía metodológica, al que seguirá un ciclo de presentación y debate de los hallazgos científicos. Ambos espacios buscarán promover el encuentro, el análisis colectivo y el discernimiento sobre la conversión ecológica, además de transferir estas experiencias a contextos universitarios.

“Estamos listos para propiciar estos encuentros de reflexión colectiva y asegurar que las comunidades hagan suya esta propuesta”, concluyó García-Riveros.