En 370 páginas  la publicación destaca las principales portadas de periódicos en la historia del país, desde el nacimiento de la república

“En esta obra encontramos las raíces que hicieron fuerte al periodismo boliviano”, dijo la historiadora  y periodista Lupe Cajías, al resumir el contenido del coloquio que analizó el jueves 30 de octubre la publicación titulada 200 años de tinta, papel e historia.

El libro tiene una extraordinaria calidad de impresión y 370 páginas a todo color, en las que se selecciona y recopila las más significativas portadas de periódicos nacionales que contaron hechos trascendentales del país en sus dos centurias, recientemente cumplidas.

200 años de tinta, papel e historia dio a luz gracias al trabajo del periódico de Sucre Correo del Sur, responsable de la publicación, con el apoyo del Banco de Crédito de Bolivia.

De izq. a der.: Juan Carlos Salazar, Marco Antonio Dipp, Claudio Rossell, Lupe Cajías y Raykha Flores.

“Este libro no solo pretende reflejar el devenir de la patria desde su nacimiento como república libre, soberana e independiente. Busca, también, reivindicar el trascendental valor que ha tenido y tiene la prensa escrita como el reflejo más aproximado de cada momento de la historia. Y busca, por último, reivindicar el oficio periodístico, repasándolo y repensándolo en clave histórica”, dice Marco Antonio Dipp, director general de Correo del Sur, en la presentación del libro.

Participaron en el coloquio el propio Dipp, a quien acompañaron Lupe Cajías, asesora en la producción del libro; Claudio Rossell, jefe de las Carreras de Comunicación Social y Comunicación Digital Multimedia; Juan Carlos Salazar, periodista y docente; y Raykha Flores, responsable de la coordinación general y edición del libro.

La publicación fue presentada el 4 de agosto en Sucre y tiene tanto una versión de lujo como una estándar.

En el coloquio que se realizó en el Paraninfo de la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.) Sede La Paz. Dipp comentó que el libro demandó un extraordinario trabajo de búsqueda y selección de portadas. El resultado obtenido, complementó, lo convierte en una memoria perdurable de la labor periodística.

Cada una de las portadas que forman parte de la publicación está acompañada de una reseña en la que se explica el hecho histórico, sus antecedentes históricos y consecuencias.

Rossell resaltó que 200 años de tinta, papel e historia es un notable aporte a la historia del periodismo y a la propia historia del país.

En su intervención, Flores contó algunos entretelones del proceso de elaboración del libro, mientras Salazar remarcó que la publicación también puede ser vista como una muestra de la forma en que evolucionó el periodismo boliviano.