
Las Escuelas de Cristo (EECC) son una red de escuelas rurales parroquiales de carácter católico con presencia en varias regiones del país desde 1907. Su fundador, Fray José Zampa, decía que “Las Escuelas de Cristo son obra del Señor”, y con ese norte desarrollan una fecunda labor de educación inclusiva desde hace 118 años.
El pasado, presente y futuro de las EECC fue tratado en un conversatorio titulado “Aportes Educativos de las Escuelas de Cristo en Bolivia: educar buenos cristianos para que sean buenos ciudadanos”, que se cumplió el pasado 18 de septiembre en el Paraninfo de la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.) “San Pablo” Sede la Paz.
El conversatorio fue organizado por las EECC y el Centro de Investigación en Educación y Psicopedagogía, «Zona de Aprendizaje» de la U.C.B., miembro de la Red del Patrimonio Cultural y Religioso: Culturas Vivas, cuyo lema de trabajo es el siguiente: “Nuestra historia es la raíz de una fe viva: si no la conoces, no la amas y no la puedes proteger.”.
El evento contó con la presencia de Unidades Educativas que llegaron desde la Diócesis de El Alto, la Prelatura de Corocoro, y la Diócesis de Coroico, evidenciando que la obra educativa sigue siendo un pilar fundamental de la Iglesia católica.
La publicación “Escuelas de Cristo. Buenas prácticas educativas a la luz del evangelio”, de Karina García Riveros, fue una de las referencias conceptuales que tomó en cuenta el conversatorio durante su desarrollo. El libro establece que la obra educativa de las EECC estuvo presente incluso antes de la Escuela Ayllu de Warisata, fundada en 1931 por el indígena Avelino Siñani.
Precisamente la ponencia de la U.C.B. en el conversatorio, titulada»Antes de Warisata: Las Escuelas de Cristo y su legado pionero en la educación rural boliviana (1907-1935)», destacó que las EECC fueron pioneras en la educación indigena en Bolivia, anticipándose en 24 años a la Escuela-Ayllu de Warisata.
La ponencia complementó que el proyecto educativo de las EECC prioriza la justicia, la inclusión y la transformación social, combinando la alfabetización con la dignidad humana. A esos elementos se suma el respeto por la naturaleza y un enfoque de servicio cristiano, tarea que inspiró políticas públicas posteriores.
José Mollo Machaca presentó la ponencia «Escuelas de Cristo y la Pedagogía Franciscana», en la que se detalló la filosofía y organización de las EECC, enfocándose en la formación integral del estudiante. Mollo destacó que el esquema de trabajo de las EECC se centra en aspectos educativos (ser creativo y transformador), sociales (formar a la familia y la comunidad), y religiosos (formar con una profunda moral cristiana), constituyéndose como un signo educativo innovador con gran impacto nacional.
«Los Aportes Educativos de las Escuelas de Cristo en Bolivia» fue el título de otra ponencia, a cargo de Renán Apanqui Apaza, quien destacó el modelo educativo integral de las EECC que cumple con normativas ministeriales, enriqueciéndose con la formación en valores cristianos y la preservación de la cultura local. Apanqui resaltó la implementación del Bachillerato Técnico Humanístico (BTH) para capacitar a jóvenes con oficios técnicos que responden a las demandas actuales, mejorando su calidad de vida y reduciendo la migración.
Por último, Nancy Chambi Mamani expuso la ponencia «Educación inclusiva y la promoción de derechos son una prioridad para Escuelas de Cristo», en la que explicó el compromiso de las EECC con la formación integral, valores cristianos y ética desde su fundación. Resaltó el papel de la EECC en la inclusión de estudiantes indígenas y rurales, el desarrollo de programas de educación multigrado y la creación de Centros Técnicos Humanísticos Agropecuarios (Cetha). La presentación también abordó la promoción de derechos, la educación intercultural bilingüe, la equidad de género y la atención a estudiantes con discapacidad, subrayando el compromiso con los más desfavorecidos.





