La carrera conmemoró su década y media de existencia con la denominada Biowek, entre el 4 y el 8 de agosto, que incluyó una mesa redonda con titulados destacados, ponencias con expertos y una feria de proyectos, entre otras actividades

¡Transformamos la ingeniería en un puente entre la ciencia y la vida!: este es el eslogan con el que la Carrera de Ingeniería Biomédica explica su naturaleza, orientada a fusionar la innovación tecnológica con la medicina para mejorar la calidad de vida, mediante el desarrollo de dispositivos médicos.
Segura de cumplir plenamente el objetivo trazado, esa carrera de la Sede la Paz de la Universidad Católica Boliviana (U.C.B.) “San Pablo” acaba de cumplir 15 años de existencia con la satisfacción de haber posicionado a sus profesionales por encima de los titulados de otras universidades del país y, además, con el mérito de ser la que más ingenieros médicos ha titulado en el país.
El jefe de estudios de Ingeniería Biomédica, Rudy Guaráz, destacó esos logros y anunció que sus esfuerzos para el futuro apuntan al “desarrollo de una nueva malla curricular enfocada en el entorno laboral actual y la tecnología más novedosa, y la generación de investigación más profunda para contribuir a la mejora del sistema de salud y los pacientes”.
La década y media de actividades académicas fue conmemorada con la Bioweek, que en cuatro jornadas de agosto realizó un conjunto de actividades para reflexionar sobre el camino avanzado y proyectar las tareas que demanda un mundo laboral en constante desarrollo, marcado por la innovación y las nuevas tecnologías.
Análisis
En el acto de cierre de la Bioweek, realizado en el Auditorio Principal de la U.C.B., Guaráz dijo: “Hace 15 años, esta carrera nacía como un desafío ambicioso en la formación de profesionales capaces de integrar los conocimientos de ingeniería con las ciencias de la salud, para contribuir al desarrollo de soluciones tecnológicas que mejoren la calidad de vida de las personas y hoy, al mirar atrás, me siento orgulloso de lo lejos que hemos llegado, pero también con la mirada puesta en los nuevos retos que nos depara el futuro”.

Al referirse a los principales logros alcanzados en este tiempo, destacó que se cuenta con una comunidad de titulados que “ha demostrado un compromiso profundo con la sociedad, el desarrollo de proyectos innovadores y la mejora de los sistemas de salud a nivel global”, actitud que ha “impactado distintas áreas del sector salud y la tecnología, y son el claro reflejo de lo que nuestra carrera representa: un vínculo sólido entre la ingeniería, la medicina y el bienestar humano”.
La Bioweek se abrió el 4 de agosto con una simpática actividad: en el Atrio de la universidad se llenó una piñata con dulces y sticker de la carrera que, como manda la tradición, fue abierta para que esos objetos sean recibidos por los asistentes más ágiles y atentos.


Esa misma fecha se realizó una mesa redonda que contó con la participación de destacados exalumnos de la carrera, quienes compartieron con los actuales estudiantes su experiencia en la U.C.B., su ruta hacia el campo laboral y sus primeras tareas como profesionales de la ingeniería biomédica.
Otras actividades
En las siguientes jornadas se cumplieron exposiciones sobre temas cruciales de la profesión, a cargo de expertos. Algunas de los títulos de los temas tratados fueron, por ejemplo, “Aplicaciones de la IA en el diagnóstico de enfermedades neurológicas”, a cargo de Sergio Silva; “Perspectivas modernas en el estudio biomecánico” (Fabián Tellez); “Tecnologías emergentes en ingeniería biomédica” (Andrés Oliver); y “Biomédica: la simulación clínica como motor de una educación transformadora en salud” (Erick García). Una feria de proyectos contribuyó a exponer los trabajos de titulados y también de estudiantes actuales, a la que se sumó un acto con la cesión de mando de la sociedad científica saliente a la entrante, donde se presentó la revista Digitalbio y un pódcast.

Consultado sobre cuál es el perfil del profesional que forma la Carrera de Ingeniería Biométrica, su jefe de estudios explicó que “el ingeniero biomédico es un profesional capaz de gestionar y validar problemáticas y proyectos del entorno hospitalario, clínico y farmacéutico”. Además, “también es capaz de diseñar, desarrollar, gestionar y calificar equipos e instrumentos relacionados a la salud bajo estándares y normativa vigente”.
Guaráz agregó que los jóvenes que están considerando estudiar ingeniería biomédica se encontrarán ante “una carrera de gran entrega y dedicación pero de mucha satisfacción al saber que contribuimos a mejorar la salud directa e indirectamente”
Destacó que se trata de “una carrera sin límites ni fronteras y en la cual hay muchas cosas aún por hacer, crear e investigar aplicando la lógica de la ingeniería de manera exacta y controlada para potenciar el sistema de salud y generar una mejor atención y tratamiento no solo del ser humano, si no de los seres vivos en general”.
“Sigamos siendo pioneros en el campo de la innovación y la salud”, subrayó Guaráz, a manera de mensaje final por los provechosos 15 años de vida de la carrera.
